Director del plantel, maestro y padre de familia,
¿Sabes que tan segura es la instalación eléctrica de la escuela?
¿Identificas los dispositivos de protección que operarán en caso de un corto circuito?
¿Existe algún riesgo para los alumnos y el personal que trabaja allí?
Naturalmente damos por hecho que la instalación eléctrica está bien mientras funcionen los aparatos que utilizan la energía como las lámparas, equipo audiovisual, computadoras, etc.
Sin embargo, existe un normal deterioro o envejecimiento de la instalación con el paso del tiempo y, si a esto le agregamos que usualmente se hacen modificaciones ya sea porque se construyó un salon nuevo, ó se habilitó una mesa para instalar hornos de microondas en la sala de maestros, ó por la temporada se va a instalar un árbol de navidad con muchas luces y sonido, en fín, definitivamente siempre hay modificaciones en las instalaciones eléctricas, pero...
¿Las realiza un profesional de la electricidad?
Desafortunadamente, la mayoría de las veces la respuesta es NO.
En México, para poder contratar el servicio de electricidad para una escuela, la Comisión Federal de Electricidad te solicita un dictamen del cumplimiento de la norma NOM-001-SEDE-2012 (muy obsoleta por cierto), emitido por un perito autorizado, sin embargo, esta buena práctica solo se exige en ese momento.
Para las modificaciones posteriores ya no se exige un dictamen (a menos que sea una modificación que supere la cantidad de kilowatts contratados la primera vez), por lo tanto, la instalación eléctrica la termina haciendo la persona que ofrece el paquete todo incluído (plomería, albañilería, pintura, tablaroca, electricidad, etc.).
Una vez que empiezas a observar la escuela, es fácil darte cuenta cuales son las instalaciones eléctricas de riesgo como: cables sueltos, registros sin tapa, conexiones expuestas a la lluvia aunque tengan cinta aislante, contactos con señales de calentamiento y muchas más.
Pero hay una condición insegura más dificil de detectar a simple vista y que verdaderamente pone en peligro a las personas y es, LA FALTA DEL CONDUCTOR DE PUESTA A TIERRA.
Te lo explico con un ejemplo sencillo, imagina un poste metálico con una lámpara para alumbrar el patio de la escuela. Dos cables llegan al poste, los cables de FASE y de NEUTRO se conectan a la lámpara y todo funciona. Un día el aislamiento del cable de FASE se dañó (por la razón que sea, una rata lo mordío, hizo viento y se movió el cable hasta que se peló, se despegó la cinta de aislar, etc.) y ahora el conductor de cobre está en contacto con el poste metálico. No te das cuenta pero ahora el poste también es parte del conductor de FASE. Más tarde los alumnos juegan en el patio y uno de ellos toca el poste. Por supuesto, sufre una descarga eléctrica.
El conductor que faltaba aquí es el de PUESTA A TIERRA (es un cable verde) que debe estar conectado al poste metálico y a la carcaza de la lámpara y el otro extremo al tablero electrico principal. Al instante en que el aislamiento del cable de FASE toca el poste metálico, se produce una corriente eléctrica que viaja por el conductor de TIERRA hasta el tablero principal y en ese momento el interruptor opera, dejando sin energía a ese conductor de FASE. Esta vez la lámpara ya no prende porque se cortó la energía y los alumnos pueden seguír jugando sin el riesgo de electrocución.
Las instalaciones eléctricas deben ser realizadas siempre por un profesional en la materia, que esté altamente capacitado en los requisitos minimos de seguridad de la norma oficial mexicana NOM-001-SEDE-2012.
No dudes en dejar tus comentarios o preguntas en la sección de CONTACTO.
Te podemos ayudar a mantener seguras a las personas y a tus instalaciones.
Publicado: 14 de julio de 2026
Autor: Feman Consultor Eléctrico.
Algunos riesgos de la instalación eléctrica encontrados durante una visita a una escuela primaria pública.
Se elaboró un informe que fué entregado al director del plantel para que atienda a la brevedad.